2 Pechugas de pollo.
3 cebolletas medianas.
4 cucharadas de aceite.
1 baso de vino blanco.
2 tubos (los de la cerveza), de agua.
Sal.
Pimienta molida.
Forma de Hacer:
Ponemos en una cacerola amplia, el aceite, cuando este bien caliente, ponemos las pechugas de pollo que las hemos salpimentado y las marcamos en el aceite, así el jugo se mantiene dentro, una vez doradillas, las apartamos. En ese mismo aceite ponemos la cebolla partida en juliana, cuando la tengamos doradilla, o cuando empiece a tomar color, ponemos las pechugas y el baso de vino, dejamos que evapore un poco y acto seguido echamos el agua, damos el toque de sal, y cuando empiece a hervir, bajamos el fuego al mínimo, tapamos y mantenemos las pechugas durante 12 minutos por cada lado, pasado este tiempo, sacamos las pechugas y , esto es opcional pasamos todo el jugo al baso de batidora y damos una pasada, después incorporamos ala cacerola , dejamos un poco de salsa en un baso y diluimos dos cucharaditas de harina de maíz en este jugo, lo vertemos sobre el resto, ponemos nuevamente las pechugas damos un hervor y tendremos un plato suculento.
Hay otra opción para espesar la salsa, aunque un poco mas lento, es en una sartén aparte ponemos tres cucharadas de harina normal, y damos vueltas hasta que esta comience a tostarse, una vez toma colorcillo, le agregamos caldo del guiso y disolvemos, y nuevamente una vez disuelto echamos sobre el resto del caldo, removemos bien y damos el hervor correspondiente.
Como acompañamiento de este guiso al gusto del comensal yo concretamente le puse unas patatillas fritas, pero se le puede poner de todo, buen provecho.


